Oscar 2018: ¿Cuánto cuesta la estatuilla y qué famosos la vendieron?

Y es que los Oscar son tan codiciados entre los artistas como entre los coleccionistas cinéfilos, algunos de los cuales son capaces de casi todo para hacerse con uno de estos premios

¿Qué hay que hacer para tener un Oscar?

En la industria del cine le dirán que para conseguir el galardón que otorga la Academia de Hollywood hay que tener talento, trabajar muy duro, estar en la película adecuada en el momento adecuado y que la suerte le sonría, todo al mismo tiempo.

 

En cambio, algunas personas menos escrupulosas le recomendarán que, si su sueño es colocar la preciada estatuilla dorada sobre la chimenea del salón de su casa para alardear frente a sus amigos, lo mejor que puede hacer es desembolsar una gran suma de dinero y comprarla en una subasta o en el mercado negro.

Y es que los Oscar son tan codiciados entre los artistas como entre los coleccionistas cinéfilos, algunos de los cuales son capaces de casi todo para hacerse con uno de estos premios.

El principal problema del mercado de compraventa de este galardón que se entrega desde 1929 es la falta de suministro.

Desde 1950 la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMPAS, por su sigla en inglés) hace que todos los ganadores de la estatuilla firmen un contrato por el que, en caso de que quieran venderla ellos o sus herederos, deben primero ofrecérsela a la institución que se la otorgó por el simbólico precio de US$1.

 

Oscar 2018: ¿Cuánto cuesta la estatuilla y que famosos la vendieron?

Por eso, la mayoría de estatuillas entregadas después de ese año que han cambiando de manos lo han hecho en el mercado negro y, en caso de haber sido subastadas de manera más o menos pública, los abogados de la AMPAS han batallado para frenar la venta.

Es decir que el que quiera comprar un Oscar legalmente, tendrá que conseguir uno que haya sido entregado antes de 1950 y esos son precisamente los que escasean y los que alcanzan sumas astronómicas.

Además, incluso con esos galardones, la AMPAS suele amenazar con presentar una demanda con la intención de que los costos legales de un eventual proceso hagan que los vendedores se echen para atrás.

CIFRAS ASTRONÓMICAS

Según explicó en un artículo de 2013 el periodista estadounidense Pete Hammond de la publicación Deadline Hollywood, los expertos creen que a lo largo de las décadas pueden haberse vendido unas 200 estatuillas, la mitad de las cuales habrían sido entregadas por la AMPAS con posterioridad a 1950.

Es por eso que muchas de esas transacciones no se han hecho públicas.

Entre las compraventas de las que sí se conocen los detalles, se destacan los US$1,54 millones que el fallecido cantante Michael Jackson pagó en una subasta en 1999 para hacerse con el Oscar a la mejor película logrado por «Lo que el viento se llevó» en 1940.

En 2003, el mago David Copperfield compró la estatuilla que consiguió el director Michael Curtiz por «Casablanca» en 1944 por US$232.000.

El Oscar que le fue entregado a Orson Welles por el guión de su clásico filme «Ciudadano Kane» en 1942 se vendió a fines de 2012 por unos US$860.000.

Hay quienes quieren más, como el director estadounidense Steven Spielberg, que tiene en su haber tres Oscars.

Spielberg adquirió en sendas subastas por una suma combinada superior a US$1 millón las estatuillas doradas obtenidas por Clark Gable en 1935 y Bette Davis en 1939, para luego gentilmente donárselos a la AMPAS.

Lo mismo hizo el actor Kevin Spacey, quien compró en 2001 por más de US$150.000 el Oscar logrado en 1946 por el compositor George Stoll para dárselo a la academia.

 

 

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