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Keyla cantó “amor eterno” antes de morir

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El médico Edgar Velásquez, amigo de la fallecida Keyla Martínez, habló por primera vez sobre lo sucedido, horas antes de que la ex estudiante de enfermería perdiera la vida y diera inicio uno de los casos más polémicos del país.

Revelador testimonio fue el de Edgar Velásquez quién contó la noche del pasado jueves, todo o parte de lo sucedido desde el momento de su captura en compañía de Keyla Martínez hasta su encierro.

Según relato del médico de profesión, al momento de ser detenidos un oficial le llamó la atención y trató de increparle, pero él lo ignoró lo que molestó mucho al uniformado.

“Y es que me vas a dejar hablando solo”, e inmediatamente dio la orden para que le colocaran las esposas  y registran su automóvil.

“Yo les dije que no tenía nada en mi carro, que no tenían por qué registrarme e incluso no me dejaron sacar mi mascarilla”, contó Velásquez.

Seguidamente los dos, tanto Keyla como él subieron a la patrulla y se les trasladó a la posta policial del municipio de Intibucá.

Camino al establecimiento policial, el médico molesto solicitó a los oficiales que le quitaran las esposas pues le apretaban mucho, momento en el que la fallecida lo tranquilizó para que no discutiera con nadie, “Edgar, doctor, tranquilícese, no discuta con ellos lo están molestando, escúcheme a mí”, le decía Martínez.

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Relata que al momento de llegar a la posta los agentes le hicieron dar sus datos y dejar prendas como relojes, pulseras en una bolsa pero que ni así le dejaron ponerse la mascarilla.

Seguidamente le llevaron hacia la celda, “me condujeron y ví las bartolinas continuas, en las primera de ellas estaba Keyla solo sujeta de los barrotes, estaba llorando y decía que no había hecho nada que ella no merecía estar ahí”, relata.

Y continuó, “En la celda de mujeres solo estaba Keyla, pero en la mía habían otras 10 personas, pedí que me dejaran hacer una llamada porque me leyeron mis derechos, aún así no me dejaron hacer nada”.

Velásquez agregó, que a pesar de estar en una celda oscura con otras personas, descubrió que los que lo acompañaban eran personas “humildes” y sin intenciones de hacer daño, pues se les detuvo por salir de trabajar luego de pasada la hora del “toque de queda”.

Prosiguió contando que, “escuchaba a Keyla pero no la podía ver, yo le decía cálmese licenciada no se ponga así, mañana vamos a ir a comer baleadas para desayunar, nos vamos a reír de esto mañana”.

Asimismo, el médico agregó que los hombres que le acompañaban en la bartolina escucharon la desesperación de la joven y ayudaron a calmarla.

“Ella lloraba, solicitaba que la sacaran y al escucharla descontrolada traté de hacerle plática, de darle ánimo, yo le pedí que me cantara porque ella cantaba muy bien”.

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Y prosiguió, “ella nos cantó amor eterno y otro de los jóvenes le pidió que cantara navidad sin tí, estuvo así por unos minutos y de repente ella dijo, me quiero morir, me voy a colgar con mi suéter”.

Velásquez sostuvo que él en compañía de los demás prisioneros, trataron de persuadirla para que dejara de decir cosas como esas.

“Yo le dije, licenciada deje de decir eso, las palabras tienen poder ya vamos a salir de acá tranquila, y como a los tres minutos de decir eso ella no nos volvió a contestar”, manifestó.

Y añadió, “pasados 3 o 5 minutos de silencio, le gritamos al guardia que viniera a ver qué pasaba con ella y al llegar el policía entró a la celda y la sacó desmayada”.

“Yo les dije que me dejaran verla porque soy médico pero hicieron caso omiso de mis palabras y solamente se la llevaron de ahí”, manifestó el profesional.

Edgar Velásquez concluyó diciendo que horas más tarde fueron a preguntar por él y le avisaron que su amiga Keyla Martínez había muerto.

“No puedo explicar lo que se siente en ese momento, los jóvenes que estaban conmigo les comenzaron a gritar que eran unos irresponsables y se indignaron igual que yo”, finalizó diciendo.

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